Atacar o acometer una persona a otra. También se dice de reñir. ("Los dos hombres se encontraron en el camino, y nada más verse, se embistieron como gallitos de buen castío". Declaración ante un juez: "Yo, ni siquiera "jise" "demostrasión" de castigarlo, pero él me embistió de golpe y "sumbido". El vocablo es castellano castizo, pero lo incluimos como provincialismo porque nos parece que ha ido perdiendo en la Península tal sentido, para limitarse al lenguaje taurino. Sólo "embisten" aquí los toros. Al autor le reprocharon alguna vez el uso, en una crónica periodística, de embestir aplicado a dos cuadrillas de gitanos que, fieles a la casta y a las mañas, se habían trabado de lengua, garrotas y navajas. Fue preciso comprobar con el texto de la Academia la solera y amplitud del término. Y resultó una sorpresa para periodistas de cierto nombre y mucho oficio, totalmente ignorantes del alcance del término, que aún vive en Canarias con su clásico sentido. Este resulta corroborado por Corominas cuando dice: "Si bien hoy día se tiende a fijar una distinción sinonímica ENTRE "embestir" y "acometer" o "atacar", reservando aquél para las acciones menos meditadas y más impetuosas -el toro "embiste", el batallón "acomete"-. Esto es moderno, pues Melo escribió: "Fue ajustado que los catalanes fuesen "embestidos" en sus fortificaciones").
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